EL ADIESTRAMIENTO DEL CACHORRO

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Antes de adentrarnos de lleno en el adiestramiento canino, te hago dos preguntas:

¿Te has preguntado alguna vez lo que tu cachorro está pensando mientras explora su nuevo mundo?

Cuando vemos un cachorrito con esa mirada de inocente llena de amor (ejemplo, el de la fotografiá )

-¿ A que eres incapaz de enfadarte con el aunque te hubiese hecho una “gamberrada” ?.
Es normal.

Este comportamiento confunde y frustra a los dueños de perros, y con razón. Esa adorable bola de pelo es ahora miembro de la familia y deseamos creer que no va a destruir nuestras cosas ni nuestra casa, y lo más importante, será un compañero tranquilo con los niños (*1).

(*1) “Debemos de tener en cuenta también, las actitudes de los niños, nunca hacen las cosas con mala intención, pero si las hacen, es por desconocimiento, por este motivo es nuestro deber y responsabilidad enseñarles a ellos que la mascota no es un juguete, que es un ser vivo, con sentimientos y que necesita de nosotros para poder vivir con tranquilidad y en paz”.

Si quieres lograr ese objetivo, hay que controlar al cachorro constantemente, el entrenamiento canino va a requerir mucho tiempo y esfuerzo, pero los resultados, sin duda, valen la pena y te facilitan la convivencia en el futuro.

Para ello debemos mostrar a nuestro cachorro el comportamiento adecuado desde el momento en el que entra por la puerta de la casa. Debe ser entrenado para obedecer, debe aprender a comportarse correctamente con la gente y con los otros animales , y tiene que aprender la diferencia entre un juguete y tu edredón preferido o tus zapatillas.

Estas lecciones deben practicarse en un ambiente tranquilo, apacible, y de forma consistente. La recompensa por todo este trabajo duro, es un perro amable, equilibrado, que se comporta bien con nosotros y con las personas de nuestro alrededor.

TU TIENES QUE SER EL LIDER ALFA

En el adiestramiento canino, cuesta entender ciertos comportamientos de los perros, como por ejemplo, por qué dan vueltas persiguiéndose la cola.

Los posibles motivos pueden ser, están aburridos y pretenden divertirse, especialmente si son cachorros.

En el caso de las mascotas, este comportamiento se ve reforzado si el dueño ríe y presta atención al animal cuando lo hace (no es Recomendable). El perro perseguirá su cola para llamar la atención de su amo.

Sin embargo, en ocasiones este comportamiento puede ser una señal de alarma.
Si el animal persigue su cola de forma muy repetida e incluso se muerde, el motivo puede ser que esté sufriendo algún tipo de dolencia o que un parásito le esté molestando.
Ciertas razas, como los pastores alemanes o los terriers, son más propensos a hacerlo, sobre todo cuando están aburridos y frustrados.
Un comportamiento repetido y ritualizado les proporciona una recompensa psicológica que les ayuda a reducir la sensación de estrés y de frustración, quitémosles esas sensaciones con juegos, paseos, etc.

Volviendo al tema………

Los perros salvajes, como los lobos, viven en manadas, cada miembro tiene su propio papel en el bienestar del grupo. Los perros salvajes también tienen una jerarquía estricta que va desde el líder, conocido como el perro alfa, a los cachorros más pequeños.

En la mente de tu perro, tu y los otros miembros de tu familia sois parte de su manada. Si no te estableces como “ alfa “ desde el primer momento, un cachorro agresivo se puede convertir en el jefe de la manada, y esto significa un perro peligroso y rebelde.

Si el perro no tiene límites marcados ni fronteras, puede molestar a los invitados, subirse a los muebles, pueden llegar a ser agresivos a medida que van creciendo, cuidando del ” territorio “ ante los intrusos (incluidos tu y tu familia), con lo que podría llegar a morder a algún miembro.

Mientras que algunos entrenadores defienden la intimidación física para establecer el dominio, existen maneras mucho mas suaves y recomendadas, para lograr el mismo objetivo sin asustar al perro ni agredirle.
Los perros están muy contentos de tener un líder definido, esto le da una sensación de seguridad, porque saben que hay alguien ahí para decirles lo que deben o no deben hacer, además, esto les ayuda a ganar confianza mientras aprenden.

Un buen líder de la manada, proyecta su fuerza, no la fuerza bruta (*2) tal y como la entendemos si no con el uso de una voz tranquila y firme en todo momento, manteniendo la calma en situaciones en las que el perro está inquieto y recompensas por el buen comportamiento.

(*2) “Una gran mayoría de los humanos, cuando se dice que hay que ser enérgicos, firme, serio, con autoridad y liderazgo, la mente dibuja un ser gritón, amenazante, intransigente y lo que vulgarmente se llama “abusón”. Los perros tienen la ventaja que entienden la entonación y modulación de nuestra voz o sonidos, no hace falta gritar (a no ser que este lejos, para poder escucharnos) ni enfadarse como si fuese otro ser humano, tampoco mostrarse amenazante y muchísimo menos hacerle daño o amenazarle.
Acostumbra a tu mascota a tu propia voz, hablale con tranquilidad, y cuando le des un mandato, que la voz sea firme, puedes Dar resonancia gutural a la voz, pero recuerda que la deberas repetir en el futuro de la misma forma”

Un buen comienzo para el adiestramiento canino es enseñar al perro a sentarse y acostarse .
Estas posturas sumisas refuerzan tu posición dominante en la vida de tu perro. Si tienes problemas para establecer tu liderazgo, habla con tu veterinario o un especialista en conducta animal, para que te recomiende algunos ejercicios que te ayuden a conseguirlo.

 

LA SOCIALIZACIÓN

En una parte muy importante de la vida de nuestro cachorro: sienta las bases de su comportamiento futuro. Los cachorros son como esponjas, absorben una cantidad asombrosa de información importante de su mundo. Aprenden que el sonido del plástico de la bolsa, significa un alimento, o que coger la correa significa salir a la calle a jugar y correr.

Mientras que los cachorros están asimilando muchas cosas por su cuenta, el trabajo del dueño es el de enseñar al cachorro a relacionarse con la gente y con otros animales además de enseñarles a estar tranquilos en situaciones desconocidas.

Esta pequeña parte de la formación, es una de las más importantes para nuestro perro.

Cuanto mejor sea capaz de desenvolverse en una situación extraña o alrededor de personas y animales desconocidos, menos probabilidades tiene de ponerse a la defensiva y atacar a otro animal o a una persona

Es el criador el que debería haber comenzado del proceso de socialización del cachorro antes de las tres o cuatro semanas de edad. Cuanto antes se empiece, mejor para el cachorro. Si nuestro cachorro no ha recibido ninguna socialización (que será lo mas probable), es posible que tengas una batalla larga y difícil cuando el cachorro llegue a casa. Pero si lo traemos a casa lo bastante joven, es decir, antes de las doce semanas, todavía estaremos a tiempo para darle al cachorro muchas experiencias nuevas y felices.

Lo primero es establecer un vínculo entre el cachorro y nuestra familia. Pasa mucho tiempo con él, juega, lávale , acaríciale, dale de comer , y habla con una voz tranquila y con calma. Hazle ver que depende de nosotros para el alimento, para el afecto, y para todo.

Una vez que el cachorro se sienta seguro con nosotros y nuestra familia, es el momento de que conozca el mundo exterior. Debemos llevarle a todas las partes posibles: al parque , a visitar a los amigos y familiares, de compras y así le daremos oportunidad de conocer a gente amable y perros bien socializados.

Es bueno presentarle al cachorro a niños que saben cómo comportarse bien con los perros y asegúrate de supervisar todas las interacciones del cachorro, especialmente cuando se trata de niños.

Si el cachorro se pone nervioso ante una situación extraña, o intenta agredir a un perro desconocido, no lo regañe, gritar sólo aumenta la tensión y el nerviosismo del cachorro, mantenga la tranquilidad y calma, corrijan su acción con un suave tirón de correa o dele un toque (*3) por ejemplo a la altura del cuello con solo sus dedos .

(*3) “El toque, no es un manotazo ni nada que se le parezca a una agresión, es simplemente marcar con los dedos su cuello o parte del cuerpo, los dedos para el perro tienen el simbolismo de dientes o boca, es como entre ellos se marcan”.

Por otro lado, si le haces caricias y le consuelas, el cachorro relacionará las situaciones tensas y el nerviosismo con esas caricias, lo que se convertirá en un grave problema de comportamiento en un futuro.

La mejor forma de manejar la situación es distraerle de alguna manera, eso sí, que no implique comida. Ofrécele, por ejemplo, un juguete, un palo para morder o iniciar un juego que le guste, o el famoso “toque”, así se distraerá y olvidará la situación tensa.

Pronto aprenderá situaciones nuevas que significan diversión y juego. Así estaremos en el buen camino para la socialización de nuestro cachorro.

QUE ES EL ADIESTRAMIENTO POSITIVO

La base principal de las técnicas de ADIESTRAMIENTO POSITIVO es la adición de elementos que le gustan al cachorro cuando se obtiene el comportamiento deseado, tanto en forma de golosinas, juguetes o gestos afectivos por parte de los dueños, ya que las conductas premiadas o reforzadas tienden a repetirse.

La mayoría de los propietarios de perros se centran en los aspectos negativos durante el entrenamiento del cachorro, les riñen constantemente por cosas que no pueden hacer y esto confunde a un cachorro.

Trata de cambiarte por tu perro, imagínate que eres un cachorro y que acabas de pasar un día entero en casa solo.

Te has encontrado cosas interesantes por toda la casa, has jugado con ellas, te lo has pasado genial, has mordido las patas de la sillas y has dejado la casa hecha un cuadro.

Cuando llega tu familia y sales a recibirlos con mucha alegría después de un buen día, y..… ¿qué recibes?, voces y agresividad, entonces tú piensas:

-¿Será que no quieren que salga a recibirlos ni que les salude?.

El cachorro no tiene ni idea de que nos hemos enfadado por el desorden.

Los perros, viven en EL AQUÍ Y AHORA, por lo que suponen que están siendo castigados por ir a la puerta a buscarte.

Cuando se habla de liderazgo, severidad, seriedad y autoridad, gran parte de los humanos las relacionamos con “cara de pocos amigos”, “espavientos”, voces y gritos.

Realizándolo de esta forma, el cachorro entenderá que será así a lo largo de su vida y nos condenaremos a estas reacciones cada vez que le solicitemos algo, pues en el mejor de los casos, el entiende que es nuestra forma de pedirlo y en el peor le crearemos frustración, inseguridad y stress con lo que conlleva esto.

Los perros, tienen la fortuna de saber el estado de animo de su propietario por la entonación de la voz, el ser severo y firme en las peticiones, no es pedírselas a gritos.

Esto también sucede con su nombre, ejemplo:

Mi perro, se llama Castaño, yo cuando quiero que se acerque a mi le doy la orden de “Castaño ven” y el se acerca corriendo.

Si tu familia y/o amigos quieren que a ellos les obedezca con esa orden, deberán de repetirla literalmente y no como pasa frecuentemente, ejemplo:

-“Castañin ven”.
-“Castañete ven”.
-“Castaño aquí”.
-“Castaño”.

Mantén una vigilancia constante sobre él y en cuanto cambie a un buen comportamiento dale una recompensa (siempre que esté relajado y en calma), con caricias o con una golosina.

Por ejemplo, si el perro se orina en casa, no le riña, es mejor darle una recompensa cuando lo haga bien, fuera de casa, así el cachorro está aprendiendo que salir a la calle para ir orinar es lo correcto.

Si descubres al cachorro comiendo o mordiendo algo inapropiado, quítaselo y ofrecerle uno de sus juguetes. (No le des a un cachorro un calcetín viejo como juguete, porque ellos no pueden distinguir la diferencia entre un calcetín viejo y uno nuevo).

Cuando esté mordiendo uno de sus juguetes, recompénsale. Premiar el buen comportamiento y mantener a su perro fuera de los comportamientos no deseados es la clave para una formación eficaz.

Debes estar atento a estos buenos comportamientos, como sentarse delante de ti en vez de saltar sobre ti, y recompensar con golosinas , caricias, o alguna atención especial cuando el perro haga algo bien.

Esto va evolucionando con el tiempo y es importantísimo el compromiso de toda la familia . Todo el mundo debe estar de acuerdo para actuar de la misma manera ante cualquier comportamiento, bueno o malo.

Recuerda, un buen entrenamiento requiere persistencia y paciencia. Los cachorros cometen algunos errores y pueden romper algunas cosas mientras aprenden, pero recuerda que él siempre tiene ganas de complacerte.


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